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Pilates en casa: Qué hacer y cómo


El Pilates es un método de acondicionamiento físico que une cuerpo y mente. Se basa en el trabajo de la musculatura buscando no solo mayor fortaleza, sino una elasticidad mayor para incrementar el beneficio físico. Ya hemos hablado con anterioridad de esta modalidad de raíces circenses y gatunas, y que se centra en trabajar músculos que normalmente no se trabajan.

Ventajas del pilates en casa

Una vez te hagas adict@ al Pilates se te abrirá un mundo de posibilidades, ya sea para mantenerte en forma o como parte de una rehabilitación física. Aunque la opción más extendida es practicarlo en un centro especializado, la opción de la práctica (siempre supervisada) desde casa, gana adept@s ya que como no se necesita equipamiento ni ningún material específico, puedes disfrutar de grandes ventajas:

  • La flexibilidad horaria permite que la actividad se adapte a ti, no tu a los horarios de un centro

  • Ahorras tiempo en desplazamientos, lo que tardes en llegar a tu salón.

  • Tu casa no tiene cuota mensual, ni por clase, con lo que tu bolsillo también se beneficia.

  • Gana seguridad frente a contagios, sin mascarillas ni distancia de seguridad (más allá de mantener al menos metro y medio con el sofá).

  • marcas el ritmo de tu clase. Es poco probable que el ritmo de la clase se adapte a lo que necesites, pero internet no se queja, repite cuanto necesites para mejorar tu condición.

  • Para l@s vergonzos@s otro beneficio es el mayor grado de intimidad que ganas: Si se trata de estar aquí y ahora, con el yoga en casa además lo haces sol@.

Consejos previos

Si te gusta lo que te hemos presentado antes y crees que el espacio de Pilates “salón de tu casa” es lo que necesitas, te damos algunos consejos para facilitarte la transición y que la experiencia sea positiva.

  • La fuerza de voluntad extra es básica, si normalmente ir a clase y no quedarte en casa supone un esfuerzo, imagina hacer la clase con el sofá mirando, juzgando e invitándote a ver Netflix tumbad@.

  • Ten el material a mano. Si te propones empezar a las 18:00 no se trata de vestirte y buscar la colchoneta a las 18:00, si no de comenzar. Sé constante.

  • No lo hagas sol@, puedes trabajar en soledad, pero el ejercicio no supervisado es más difícil que de frutos. Además, podrás prevenir lesiones y daños innecesarios.

Si quieres más asesoramiento sobre cómo ponerte en forma sin ponerte las zapatillas para salir a la casa pásate por nuestras instalaciones en Balmes 109, por qué ejercitarte en casa no significa ejercitarse mal.

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